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En un escenario de fuerte competitividad, la responsabilidad de cuidar al cliente interno y externo, pone en el centro de todo a las personas, que exigen encontrar un estilo de vida edificante y respetuoso con sus proyectos personales. Una exigencia que proporciona una última oportunidad de diferenciarse, una nueva razón para creer en las organizaciones.

Una nueva razón para creer

Con esta afirmación “Una nueva razón para creer” nos encontramos indiscutiblemente ante una última oportunidad para romper los límites humanos en materia de confianza, buscando en los motivos más relevantes de las audiencias, solo así  podemos liberar el potencial tecnológico del marketing en las marcas, Parece que  Consumers and the new reality, que las interacciones y conversaciones son hasta un 57% digitales, con proveedores radicalmente diferenciados a los que exigimos superar las expectativas iniciales, según indica el 12% de las respuestas. Es decir, buscamos una nueva razón para creer.

Un nicho amplísimo que parece estar dispuesto aceptar una nueva gama de productos y servicios que vuelven a generar confianza (niveles rigurosos de seguridad y eficiencia) lo que permite por fin abrirse a la posibilidad de disfrutar realmente de las novedades de su tiempo. 

El impacto de los contenidos altamente relevantes, sigue presentando retos para mejorar “la calidad de vida del consumidor”, retos como conseguir reducir la publicidad también puede suponer una relación más directa y cercana a la hora de resolver el problema que las marcas son llamadas a solucionar.

Los bits ganan a los átomos (Enfoque en los datos)

Utilizar los datos para hacer comunicaciones directas a nuestros grupos de interés (clientes, empleados, proveedores, accionistas, reguladores), cuando les puedan afectar dichos datos. Pudiera parecer que la comunicación es fría e inerte, pero la realidad es que nuestros contenidos se vuelven cercanos y relevantes, clave para la supervivencia del negocio.

Nuevos contextos infalibles

Una nueva forma de relacionarse con terceros tiene como clave entender las nuevas categorías de necesidades actuales por lo que debemos reconsiderar constantemente el entendimiento del entorno para pasar a evaluar el comportamiento total del potencial comprador.

Nuevos contextos infalibles son la nueva búsqueda de seguridad y maximización de las expectativas que ponemos en los proveedores de los servicios que adquirimos.

Ejemplos: Inbound marketing y entregas o consultoría vía app, planes familiares, o extras centrados en los individuos.

Servicios experienciales

El canal digital es lo que de verdad nos permite reducir costes de servicio y mostrarnos a la última.

Definitivamente trasladar las relaciones con terceros a entornos digitales fáciles es un reto para las organizaciones. Mas aún para aquellas que ya están altamente digitalizadas, a las cuales se les exige superar todas las expectativas mediante experiencias inmersivas y seguras.

Posicionar en el mercado un servicio experiencial exige crear organizaciones exponenciales, es decir, alinear las personas, canales y tecnología con el espíritu de la marca. Toda inversión en tecnología deberá ser flexible para adaptarse de forma exhaustiva a cómo percibe el cliente el servicio. En definitiva categorizar las necesidades y reconsiderar cómo percibe el cliente las categorías de servicios o productos que estás ofreciendo.

Esta digitalización también se debe aplicar a los procesos de relaciones internas, con el objetivo de dar una respuesta cómoda y eficaz a las comunicaciones del equipo, al trabajo remoto o a la colaboración. Desde la digitalización completa del puesto de trabajo a la mejora de la cadena de valor y detección de oportunidades.