Los tiempos que corremos plantean desafíos imprevistos al Derecho sucesorio: ¿qué sucede con todos los datos generados en la red por una persona cuando esta fallece? La herencia digital es un tema complejo con muchas variables, entre las que se cuentan la presunta propiedad legal sobre los datos.

Para empezar, no existe una herencia digital distinta de la herencia normal. El Código Civil dice que “la herencia comprende todos los bienes, derechos y obligaciones de una persona, que no se extingan por su muerte”, es decir, todos los tipos de bienes ya sean digitales o analógicos.

Como contrapartida, debemos argumentar que la herencia digital no es un conjunto homogéneo y unitario desgajado de la herencia ordinaria, sino un conjunto de especialidades en materia sucesoria que se podría aplicar al patrimonio digital de la persona.

Pero… ¿qué incluye o no la herencia digital?

 

Dentro del grupo de activos digitales podemos encontrar:

Activos creados por el causante (fotografías, video, audio o documentos)
Activos adquiridos por el causante (ya sean archivos multimedia o criptomonedas)

Ambos tipos son transmisibles por causa de muerte sin más limitaciones que las que se deriven del propio tipo de archivo o del servicio (como establecer un número limitado de reproducciones, un periodo temporal de uso, la reproducción en un soporte físico determinado o en un ámbito espacial determinado).

¿Qué puedes hacer en vida por tu legado digital?

 

Lo más recomendable es borrar todas aquellas cuentas que ya no utilices para mantener tu presencia digital de una forma útil y firme. Quedará reflejado en que tu herencia digital estará de una forma mucho más organizada.

Si ya bien tienes organizadas tus cuentas, lo que te recomendamos en que sigas los siguientes pasos:

1. Usa un gestor de contraseñas

También facilitas el trabajo a tu familia si guardas tus contraseñas más importantes en un lugar seguro. Esto es más fácil aún si utilizas un gestor de contraseñas ya que solo tendrás que introducir la clave maestra para visualizar las demás contraseñas. Siempre es recomendable y conveniente añadir una pregunta de seguridad, la cual la sepan responder personas cercanas a ti por si se trata de información importante o alguna plataforma de especial relevancia, por ejemplo, el nombre de tu primera mascota.

Tu decides la información que estará disponible para cada uno de los herederos ya que se trata de un patrimonio tangible, es decir, aquellos bienes con valor económico en plataformas de pago o cuentas en bitcoins o incluso patrimonio de índole intelectual y, por el otro, de gestionar tu identidad digital, donde se incluyen tus diversas cuentas en servicios de mensajería o red social. Si no lo dejas por escrito a los familiares les resultará muy difícil conseguir el acceso.

Conviene, asimismo, como indicamos arriba, guardar a buen recaudo una lista con contraseñas, bien en manos de un notario (en este caso no puedes modificarlas), en una caja fuerte o en manos de una gestora externa.

Cómo regulan el legado digital los principales proveedores en Internet
Lo más recomendable es comenzar priorizando aquellas cuentas y servicios que tienen que ver con el flujo de efectivo, ya sean suscripciones que se han de abonar o las cuentas que almacenan dinero en formato virtual. Después de hacer esto, puede pasarse a las redes sociales más utilizadas.

2. Cuenta de Facebook

Facebook por su parte ofrece la posibilidad de transformar la página de perfil del familiar fallecido en página conmemorativa, (solo puede hacerlo la persona delegada como contacto de legado de la cuenta), añadiendo “En memoria de” al nombre con el que el usuario está registrado en la misma plataforma. También se puede eliminar la cuenta. No se proveerán los datos para acceder a la cuenta, debido a la política de privacidad de la plataforma.

3. La plataforma de PayPal

En la plataforma de PayPal solo es posible cancelar la cuenta, pero el saldo de la dicha cuenta forma parte de patrimonio por lo tanto asimismo de la herencia digital. Una vez nos hemos hecho cargo del montante de dinero que teníamos, podremos proceder a cerrar la cuenta. Cabe hacer una mención de las numerosas quejas de esta plataforma al no eliminar los datos del presunto difunto automáticamente.

4. Las criptomonedas

En caso de poseer Bitcoin o alguna criptomoneda, las cuentas pasarían a las manos de los herederos elegidos por el difunto junto con todo el capital que hay en ellas, pero los herederos deben contar con las contraseñas de acceso a las cuentas. El único problema que hay actualmente es que no todo el mundo se sabe desenvolver en el mundo de la criptomoneda, lo que hace imprescindible introducir a un heredero en el mundo de la criptomoneda, ya que, tener conocimientos en este campo es de gran ayuda.